
Vivir sin conexión a la red eléctrica parece algo libre y sin complicaciones… hasta que el sol se pone y la cabaña se vuelve extremadamente fría. Entonces surge la pregunta: ¿cómo mantener la temperatura constante cuando no hay red eléctrica a la que recurrir? Una chimenea eléctrica integrada en la pared, que utiliza calor infrarrojo para calentar, está diseñada para resolver este problema, ya que funciona con energía proveniente de paneles solares fotovoltaicos.
Lo importante desde el punto de vista técnico
El calor infrarrojo no calienta primero el aire, sino que calienta directamente a las personas y las superficies, al igual que el sol. En una chimenea eléctrica integrada en la pared, un elemento de fibra de carbono o un tubo de cuarzo convierte la electricidad en calor radiante, creando así una zona de confort bien definida.
Un modelo de 1,5–2,0 kW, operando a 120 V, puede calentar una habitación típica de 250–350 pies cuadrados sin sobrecargar demasiado el sistema. Con un termostato incorporado y protección contra vuelcos, se obtiene un funcionamiento estable y silencioso, además de una seguridad importante cuando se está lejos de la red eléctrica.
Por qué es adecuado para vivir sin conexión a la red
Junto con un conjunto de paneles solares fotovoltaicos y baterías, un calentador eléctrico infrarrojo puede funcionar directamente con corriente continua, o a través de un inversor, según cómo se lo configure. En la práctica, esto significa que se puede mantener cómoda la zona principal de la casa sin necesidad de usar quemadores de propano o generadores pequeños.
Para muchas casas sin conexión a la red, un sistema solar adecuado puede cubrir las necesidades energéticas del calentador durante varias horas al día. En días claros de invierno, esto permite alcanzar una autonomía energética del 70–90%, o incluso más, si la casa está bien aislada y el calentador tiene el tamaño adecuado.
Detalles que no se pueden pasar por alto
Se trata de una solución que requiere una instalación adecuada. La unidad necesita un circuito dedicado, espacio suficiente dentro de la pared, y un revestimiento sellado e aislado para evitar pérdidas de calor. Además, funciona mejor cuando la habitación está bien aislada contra las corrientes de aire. Planifique la instalación con anticipación, y así tendrá una pared ordenada que proporcione calor de manera silenciosa, justo donde sea necesario.